EL INICIO DE TODO
En un principio, cuándo empecé toda esta travesía (la de enterarme por celular del proyecto y que ha llegado hasta el día de hoy en que ya salió a la luz), sentí que todo era muy irreal. Constantemente pensaba “debo estar soñando…”. Sabía que todo era real; jugaba a pellizcarme, cómo bromeando conmigo mismo, para recordar que esto no era un sueño, que no iba a despertar.
Conforme han pasado las semanas, los días, las horas, los minutos, los segundos, muchas cosas se han cruzado en mi camino: que el proyecto saliera a la luz y que la ustedes se enteraran de éste, la gente que he conocido, la gente que ha compartido conmigo y me ha enseñado mucho en muy poco tiempo y toda la gente que me ha estado apoyando –y que sé que seguirá haciéndolo-. Todo esto sirve de constante recordatorio de que todo esto es muy real.
Me siento conmovido en muchos aspectos. En estos momentos me encuentro solo frente a la computadora. Pensando y meditando en muchísimas cosas. Una sonrisa se dibuja en mi cara mientras me siento agradecido por todo lo que ha pasado y por todo su apoyo. Escucho la música que sale de mis bocinas, acaricio a mi perro que acaba de pasar y disfruto del momento. En estos momentos no necesito nada más y tengo qué compartir este sentir con ustedes. Mañana será otro día… Hasta entonces.












